23 septiembre 2020

Attachments y Alineadores ¿Qué son?

Si estás pensando en alinear tus dientes con Ortodoncia Invisible quizás hayas escuchado estas palabras… pero, ¿Sabes lo que significan, y para qué sirven?

Los alineadores permiten corregir la mordida y alineación de los dientes de una forma totalmente discreta, cómoda e higiénica, permitiéndonos evitar los aparatos de ortodoncia metálicos o brackets, en favor de la Ortodoncia Invisible.


Pero los alineadores por sí solos no siempre son capaces de realizar todo el movimiento, necesitan de los attachments, también llamados coloquialmente ataches.
Con este nombre, nos referimos a unos pequeños relieves que adherimos a determinados dientes. Estos permiten que el alineador se agarre mejor a la pieza dental para poder llevar a cabo los micromovimientos programados.


Los Attachments son elementos muy discretos y que a penas modifican la estética de nuestra sonrisa. Tienen un tamaño pequeño, se pegan al diente y su color se mimetiza con éste. Además, están hechos de resina, el material con el que se realizan los empastes dentales, que es totalmente bicompatible, y su colocación no daña el esmalte en ningún caso.

¿Todos los attachments son iguales?

Aunque a simple vista puede parecer que todos los attachments son iguales, lo cierto es que cada uno cuenta con un tamaño y forma concretos que pueden variar según las necesidades de movimiento, de forma que su diseño, al igual que el de los alineadores, es totalmente personalizado. Por eso, cada paciente necesitará un determinado número de attachments que podrá variar en función del tratamiento, y a su vez, pueden modificarse en cada etapa del tratamiento, de tal manera que en algunas citas sustituimos unos attachments por otros.


¿Te preguntas si llevar attachments es cómo llevar brackets? ¡Pues no! Su superficie lisa y pulida los hace agradables al tacto, y en muy raras ocasiones puede aparecer alguna pequeña molestia ocasional, nada que no se resuelva en un par de días.


Finalmente, los attachments se retiran al terminar el tratamiento, devolviendo la apariencia inicial a nuestros dientes. Para ello usamos instrumentos que no dañan la superficie del esmalte para que quede intacto tras la retirada.