23 octubre 2020

¿QUÉ ES LA PERIIMPLANTITIS?

En la actualidad los procedimientos con implantes dentales son la solución más efectiva y segura para rehabilitar la cavidad oral cuando se ha producido la pérdida de una o varias piezas dentales.

Los implantes, al igual que los dientes, pueden ser para toda la vida, pero también pueden sufrir ciertas patologías. La más importante de ellas es una enfermedad inflamatoria que produce la destrucción de los tejidos de soporte del implante.

Cuando la enfermedad sólo afecta a la encía se denomina Mucositis,  pero, si no se trata a tiempo, puede conllevar la destrucción del hueso alrededor del implante, lo que conocemos como Periimplantitis.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Debido a su naturaleza, los implantes rara vez generan dolor, por eso debemos estar mucho más atentos a los síntomas, y acudir periódicamente las revisiones. Algunos de estos síntomas son:

  • – Enrojecimiento de la mucosa que rodea al implante.
  • – Sangrado y supuración.
  • – Aumento del espacio entre el implante y la encía.
  • – Pérdida de hueso alrededor del implante.
  • – Molestias a la masticación o al apretar los dientes.
  • – Movilidad progresiva del implante en los casos más avanzados.

CAUSAS

  • – Enfermedad periodontal previa: haber sufrido enfermedades de las encías sin tratar son el principal factor de riesgo para el desarrollo de la Periimplantitis.
  • – Tabaco y alcohol: ambos debilitan las defensas del organismo y facilitan la invasión por parte de bacterias patógenas.
  • – Mala higiene oral: una buena higiene es fundamental para mantener nuestros implantes saludables, y en ausencia de ella, con total seguridad que tendremos patologías.
  • – Rehabilitaciones protésicas no higiénicas: si el diseño de las fundas o prótesis que ponemos en los implantes no es el adecuado, retendrán mucha suciedad y nos hará difícil el mantenerlas limpias.

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

El objetivo principal del tratamiento es detener la pérdida progresiva de hueso mediante el control de la infección bacteriana.

La destrucción de hueso es más rápida y agresiva sobre implantes que sobre dientes, por lo que debemos actuar cuanto antes para detener la periimplantitis. Para ello combinaríamos:

  • – Tratamiento quirúrgico: consiste en la eliminación del tejido infeccioso alrededor del implante y posterior regeneración ósea para recuperar parte del hueso dañado por esta enfermedad.
  • – Tratamiento antibacteriano: mediante la prescripción de fármacos por vía oral o mediante su aplicación local en forma de gel.

Pero como dice el dicho: más vale prevenir que curar. Y para prevenir la periimplantitis lo más importante es mantener una buena higiene, tanto en casa, como acudiendo a revisiones periódicas en la clínica dental. En estas revisiones haremos higiene de toda la boca, pero poniendo especial énfasis en los implantes, y usando un instrumental específico distinto al que se usa en dientes.