24 septiembre 2021

BLANCOREXIA DENTAL: OBSESIÓN POR EL BLANCO

¿Qué es la blancorexia?

Es una realidad incuestionable que en los últimos años el interés de la población en general por el cuidado de su estética ha ido progresivamente en aumento, llegando a generar varios y diversos trastornos psicológicos. Seguro que tú mismo, que lees esto, estás pensando en alguna persona en concreto de tu entorno. Esa persona para cuya vida gira en torno al cuidado de su aspecto físico, que se ha hecho algún retoque estético y que nunca tiene suficiente. 

En ese sentido, también existen, y aquí en la clínica dental Vélez y Lozano somos conscientes del problema, aquellos que nunca tienen suficiente con respecto al tono de sus dientes. Este trastorno obsesivo por el tono blanco de los dientes se llama blancorexia y el paciente nunca ve suficientemente aclarados sus dientes, lo que le lleva a frustrarse por no alcanzar ese objetivo y llevar a cabo prácticas más que cuestionables para su salud dental como acudir a métodos de dudosa fiabilidad y sin garantías ni controles que se adquieren por internet y que ellos mismos aplican en casa sin el control de un experto, con las consecuencias que esto puede generar en su salud bucodental. 

Color natural del diente

Muchos pacientes piensan que el color natural de los dientes es el blanco, y por tanto creen que ese es el tono que alcanzaran con un blanqueamiento. Sin embargo, los dientes tienen de forma natural un tono más cercano al marfil que al ‘blanco nuclear’ que algunos pacientes buscan y pretenden conseguir con un blanqueamiento dental

Una de las causas más probables de este problema está entre la televisión y los famosos en general. No es extraño que en cualquier plató de cualquier programa, o en cualquier serie, la sonrisa de los actores sea perfecta y de un color blanco que resalta sobre el resto de elementos del escenario. Sin embargo, estas sonrisas suelen llevar truco, pues en realidad se consiguen mediante restauraciones como carillas de porcelana, coronas de circonio, carillas de resina o composite…etcétera.

Esto es lo que lleva a muchos pacientes a creer que esa tonalidad de blanco se puede alcanzar de forma natural y ahí se inicia su obsesión o blancorexia

Peligros de la blancorexia

Como ya hemos mencionado con anterioridad, los pacientes que sufren de blancorexia se frustran por no alcanzar el color deseado, por lo que tratan de exigir a su odontólogo múltiples blanqueamientos y ante la negativa de éste (por cuestiones de salud), acuden a métodos milagro o a comprar sustancias de dudosa legalidad por internet. 

El peróxido de carcomida o el peróxido de hidrógeno, son sustancias utilizadas en la mayoría de los blanqueamientos, pero cuyo uso debe ser supervisado por un profesional odontólogo. En caso de que consigan conseguirse de forma ilegal a través de la red y se los apliquen a sí mismos, el uso desmesurado de estas sustancias deriva en:

-Hipersensibilidad dental

-Pérdida del esmalte dental

-Pulpitis irreversible del diente o incluso necrosis

-Irritación e inflamación de encías

Recomendaciones contra la blancorexia

Si te has planteado hacer un blanqueamiento para mejorar la tonalidad de tus dientes y has acabado leyendo este artículo y tienes dudas, desde Vélez y Lozano podemos darte una serie de recomendaciones para hacerlo de forma coherente y realista:

  • Olvida las expectativas no realistas: Tal y como hemos explicado, la mayoría de sonrisas que ves en televisión se han conseguido mediante otro tipo de tratamientos. El blanqueamiento de tu diente natural tiene unos limites y un blanco excesivo está fuera de éstos. 
  • Sé consciente de tu punto de partida: El blanqueamiento va a mejorar el tono de tus dientes, eso es algo seguro, pero siempre dentro de las particularidades de tu caso. Jamás llegarás a una tonalidad que no es natural en ti. 
  • Evita factores que oscurecen tus dientes: En lugar de centrarte en blanquear y volver a manchar tus dientes en un ciclo sin sentido, trata de evitar aquello que provoca que se oscurezca tu esmalte como el tabaco, el café, el té, los refrescos, ciertos medicamentos…
  • Plantéate otro tratamiento: Si tu objetivo es alcanzar un tono más claro de lo que se puede lograr con un blanqueamiento, deberías pensar en un tratamiento estético de tipo carillas. 
  • Disfruta de la naturalidad: Si tu dentista te dice que tu color de dientes ya es claro, que no merece la pena un blanqueamiento confía en él y…¡disfruta de tu color! No hay nada más bonito que lo natural.

Autor: Javier Arróniz (Odontólogo)