Corona mal puesta, ¿puede ocurrir?

Empecemos por el principio.

¿Qué es una corona dental?

Aunque como implantólogo suelo hablar y manejar coronas sobre implante, en realidad una corona dental es un tipo de restauración indirecta que se realiza para recuperar tanto la funcionalidad como la estética perdida en una pieza dental y se realizan cuando la integridad del diente original está en peligro y se debe generar una pieza más sólida (y también más estética). A modo de resumen, vamos a señalar algunos de los casos más habituales, pero si queréis más información podéis consultar otros artículos del blog como este.

  • Como ya he señalado, a la hora de sustituir uno o varios dientes mediante implantes, se utilizan las coronas.
  • En dientes debilitados que podrían fracturarse, se utilizan las coronas de forma preventiva, ya que el tallado que haya que realizar a la pieza siempre será favorable en contraposición a una fractura
  • Para llevar a cabo rehabilitaciones protésicas fijas con puentes de coronas de metal-cerámica
  • Para rehabilitar un diente debilitado tras una endodoncia

En definitiva, y resumiendo, podríamos concluir que las coronas dentales se utilizan tanto para preservar la integridad del diente como para prevenir cualquier problema en el futuro.

¿Qué ocurre si la corona está mal puesta?

Cuando, por la razón que sea, la corona dental está mal colocada (lo cual no quiere decir que estuviese así desde el principio), se produce una acumulación de restos de comida, lo que conlleva el consiguiente peligro para las estructuras bucodentales de la persona.

Es una situación muy a tener en cuenta, ya que estos restos de comida provocan la consabida acumulación de bacterias, que irán poco a poco destruyendo el hueso, y a consecuencia, se puede llegar al extremo de perder el diente y también la funda colocada sobre él.

Esta situación podría agravarse y la infección trasladarse a las piezas adyacentes.

¿Por qué puede estar mal una corona y cómo lo soluciono?

Corona dental mal ajustada

En ocasiones, el paciente nota un poco de movilidad en la pieza donde lleva la corona. Esto ocurre, habitualmente, porque el cemento que fija la corona al diente se ha ido deteriorando con el tiempo, originando así pequeñas fisuras por donde han ido penetrando las bacterias, que han agravado el problema. Si no se soluciona, puede originar daños en el diente natural bajo la corona y provocar caries o fracturas en la pieza, lo que supondría un problema serio. La solución más óptima para este caso pasa por limpiar la corona y volverla a cementar de forma correcta.

Sensibilidad dental

Es normal que el paciente note sensibilidad al frío y al calor de forma transitoria tras el tallado necesario de la pieza para colocar la corona. Sin embargo, si esta sensibilidad persiste, es posible que la causa sea que la corona esté en una posición demasiado alta y que provoca molestias al morder. Por tanto la solución pasa por rebajar la oclusión con una fresa. Si aún así la sensibilidad no desaparece, entonces se endodoncia la pieza.

Corona astillada

Lo más normal es que el propio paciente detecte el astillamiento del material, ya sea con la vista o con el tacto (al pasarse la lengua por la pieza, por ejemplo). Las coronas son, habitualmente, de materiales porcelánicos, por lo que al sufrir algún tipo de golpe, se pueden astillar. Dependiendo del astillamiento, se puede solucionar, por ejemplo con una obturación de composite encima, como si fuese un diente natural. En otros casos más graves, hay que sustituir la corona.

Aparición de línea gingival oscura

La porcelana es blanca, y por debajo de la corona se encuentra un metal para adaptar la pieza al diente natural. En ocasiones, la encía puede retraerse, lo que deja al descubierto la línea negra de ese metal. No es algo habitual, pero ciertas personas pueden desarrollar alergias a la porcelana, la resina o el metal que llevan las coronas. En caso de que el paciente aprecie esta línea oscura, lo que debe hacer es acudir a su clínica dental cuanto antes, para barajar la mejor solución al problema.

Conclusión

Si pasado un tiempo tras la colocación de tu corona, notas que se mueve, o detectas un pequeño sangrado en la zona afectada durante el cepillado de dientes, acude a tu clínica dental, para que evalúen qué ha podido ocurrir y te ofrezcan la mejor solución al respecto.

Y, como siempre, si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de los canales habituales.