Hipoplasia dental, ¿qué es?

Aunque la caries encabeza la lista de patologías relacionadas con nuestra boca y, por tanto, las que tratamos desde la odontología y las clínicas dentales de todo el mundo, existen muchas otras y en este blog hemos abordado decenas de ellas. 

Por ello en esta entrada vamos a hablar de la hipocalcificación dental, que como su propio nombre indica se trata de una anomalía en la que el nivel de calcio presente en el esmalte es inferior al considerado ‘normal’ o ‘recomendable’, hasta el punto de que provoca complicaciones. 

Estos dientes no cuentan con el nivel de mineralización adecuado, lo que vuelve a su estructura más débil de lo normal, haciéndoles así más vulnerables ante golpes o agentes patógenos. 

Por tanto, la hipocalcificación es una anomalía que debe tratarse. Pero antes, expliquemos ciertas cosas sobre ella. 

Causas de la hipocalcificación dental

Aunque este trastorno comparte ciertas similitudes con otros como el MIH o la hipoplasia, como la posibilidad de aparecer antes de la erupción de los dientes, no debemos confundirlo y, de hecho, tenemos más información al respecto de sus causas que sobre las del MIH, por ejemplo. 

Veamos algunas de ellas:

Factores genéticos

La herencia genética está considerada como una de las causas más importantes en aquellas enfermedades que afectan al esmalte. En concreto la que origina la hipocalcificación dental recibe el nombre de amelogénesis imperfecta, un trastorno del desarrollo dentario que provoca la malformación consabida.

Problemas durante la erupción dental 

La hipocalcificación del esmalte puede aparecer también en algunos casos en los que las piezas, por varias razones, sufren complicaciones y no siguen las distintas fases o etapas de la dentición que deberían seguirse de forma habitual. Podría ser:

  • Erupción temprana
  • Erupción tardía
  • Presencia de maloclusiones o problemas de mordida
  • Dientes retenidos o incluidos
  • Supraerupción: dientes que sobresalen de su arcada al no hacer contacto con su antagonista
  • Concrescencia: fusión entre las raíces de diferentes piezas que forman una única corona

Tipos de hipocalcificación dental

Podríamos clasificar la hipocalcificación dependiendo del número de dientes a los que afecta y del grado en el que lo hace, o las manchas que genera. 

Hipocalcificación local

La que más vemos en la clínica. Afecta únicamente a una parte de una sola pieza dental y ha sido provocada por traumatismos o infecciones periapicales. Genera manchas blancas opacas en la corona. Normalmente suele recurrirse a tratamientos relacionados con el área de estética para arreglarla, ya sea mediante composites o porcelanas. 

Hipocalcificación sistémica

Es aquella que es consecuencia de enfermedades como el raquitismo, la deficiencia parotídea o una ingesta excesiva de flúor durante la infancia. 

Hipocalcificación hereditaria

En estos casos la falta de calcio es apreciable en toda la superficie dental y se traduce en un esmalte muy debilitado. Es aquella que requiere tratamientos más definitivos.

Qué aspecto tiene la hipocalcificación dental

Es posible identificar esta anomalía dental porque los dientes que la sufren muestran una coloración característica en forma de manchas blancas, amarillentas o, incluso, marrones. Al tacto, sin embargo, el diente afectado puede parecer igual que una pieza sana, sin embargo, debido a que la cantidad de calcio que contiene está por debajo de lo que se considera normal para el correcto desarrollo dentario, su estructura interna está debilitada y puede ser algo más blanda de lo normal. 

Consecuencias de la hipocalcificación del esmalte

El esmalte es la capa exterior de los dientes y su objetivo es protegerlos de estímulos externos e impactos. No obstante, cuando esta parte del diente no cumple adecuadamente su función, la pieza queda expuesta, tanto para bacterias (lo que aumenta el riesgo de caries) como a los impactos, lo que podría provocar una factura. 

Además, suele venir acompañada de mayor sensibilidad dental. 

Opciones de tratamiento para la hipocalcificación

Dependiendo del grado de pérdida en el esmalte, y el número de piezas a las que afecte, la hipocalcificación podrá tratarse de una u otra forma. Por ejemplo, hay ocasiones en las que, como hemos mencionado anteriormente, las consecuencias son leves y el paciente acude a consulta por las manchas en sí, sin haber sufrido ni tan siquiera sensibilidad dental. En estos casos existe un tratamiento basado en un producto específico llamado ICON que suele ser una solución idónea. 

En casos en los que las manchas sean más notables, o reincidentes, o haya una pequeña pérdida del esmalte, se recurrirá a las carillas, ya sean en porcelana o composite. 

Y en aquellos casos más graves en los que el esmalte sea débil y el riesgo de caries y otras infecciones elevado, se suele optar por la colocación de una corona o funda, lo que permitirá al diente estar protegido ante las caries (como debería hacer el esmalte debilitado) y gozar de buena funcionalidad y estética. 

Si crees que sufres este u otro problema relacionado con el esmalte y buscas asesoramiento, puedes contactarnos a través de nuestros canales habituales, ¡estaremos encantados de atender tu caso y ofrecerte la mejor solución posible para el mismo!