Tratamientos auxiliares de estética

Si hablamos de estética dental, lo más habitual en la gran mayoría de los casos es el pensar en tratamientos como las carillas o el blanqueamiento dental. Y es que efectivamente son la ‘línea de frente’ de esta especialidad, siendo los tratamientos más solicitados y realizados en las clínicas dentales de todo el mundo, por efectividad, tasa de éxito y resultados.

Sin embargo, no son los únicos tratamientos estéticos que podemos realizar para mejorar tu sonrisa, ya que hay otros cuantos que la gran mayoría de pacientes desconoce hasta que se los planteamos en consulta y que pueden llegar a interesarte a ti, que lees estas líneas.

Estos son los más habituales y los que suelo realizar día a día en Vélez y Lozano:

Cierre de troneras

En ocasiones las papilas gingivales, esos pequeños triángulos de encía que se ven entre diente y diente, pueden perderse. Ya sea debido al avance de enfermedades como la periodontitis o simplemente tras un tratamiento de ortodoncia. Así, se generan unos espacios negros entre dichos dientes que envejecen la sonrisa y dan un aspecto externo de ‘dientes largos’ o afilados.

Sin embargo, estos espacios negros se pueden cerrar con facilidad en una sola cita en el gabinete, mediante una técnica de empaste u obturación que denominamos ‘cierre de troneras’ y que básicamente consiste en usar el composite (el mismo material que usamos para los empastes) para dar una nueva forma al diente que cierre estos espacios.

Un tratamiento rápido pero que genera mucha satisfacción en los pacientes debido a lo mucho que puede llegar a cambiar una sonrisa.

Blanqueamiento interno

Un diente endodonciado corre el riesgo de acabar oscureciéndose a causa de la pérdida de vitalidad que supone la eliminación del nervio o pulpa del diente. Cuando esto sucede en dientes que enseñamos al sonreír, o dientes anteriores, el paciente lo más normal es que piense en usar una funda. Y efectivamente en muchas ocasiones se indica una corona para este tipo de dientes, sin embargo en otras tantas un blanqueamiento interno conseguirá la misma función pero sin necesidad de alterar el diente propio cubriéndolo con ningún tipo de funda.

Para realizar un blanqueamiento interno, es preciso aplicar un agente químico en el interior de la pieza dental a blanquear, normalmente peróxido de hidrógeno (como en los blanqueamientos ‘corrientes’). Este producto debe aplicarse una media de 3-4 veces en diferentes citas para que alcance la efectividad deseada. Así, poco a poco, cita a cita, se irá aclarando el color del diente hasta conseguir el tono original.

Contouring incisal

A menudo acuden a consulta pacientes que se notan problemas de simetría entre dientes consecutivos, es decir que los bordes de sus dientes no siguen la misma línea. En los casos más graves (o si hay más factores en juego), el tratamiento a elegir para solucionar este problema son las carillas, pero a veces la diferencia es leve y con un counturing incisal se puede resolver.

El counturing incisal (o contorneado dental) consiste en, básicamente, usar un disco de pulido para igualar y regularizar cada borde hasta conseguir la simetría deseada. Al contrario de lo que la gran mayoría de pacientes cree, este proceso no necesita anestesia y es completamente indoloro. Tampoco genera sensibilidad, ya que la cantidad de esmalte que se ‘pule’ es mínima.

Gingivectomía

Aunque lo más habitual es que asocies este tratamiento a la periodontitis, en ocasiones estas intervenciones pueden realizarse por motivos estéticos. El más claro ejemplo es el de un paciente que, en línea con el que precisa counturing incisal porque sus dientes son asimétricos, tiene los márgenes gingivales a diferente altura unos de otros, lo que provoca que los dientes se vean a su vez más pequeños que los correspondientes del lado contrario. Por ello, a veces, el problema se puede solucionar realizando una pequeña gingivectomía en la que, bisturí eléctrico mediante, se consiguen alinear los márgenes gingivales del paciente, devolviendo así la simetría a sus dientes y recuperando la armonía de su sonrisa.

Es un procedimiento que, al contrario de su homólogo dental (el contorneado), sí precisa anestesia local.

Como habéis podido observar, la estética dental es un mundo muy amplio, con una gran variedad de opciones de tratamiento que tienen una meta en común: que vuelvas a sonreír. Conocer cada una de ellas te ayudará a comprender que cualquier problema tiene solución, y muchas veces más sencilla de lo que parece.