Composite: qué es y para qué se usa en odontología

En las clínicas dentales como la nuestra se utilizan multitud de instrumentos y materiales diferentes que suelen ser bastante desconocidos para el público general. Sin embargo, cada vez es más habitual, sobre todo en las generaciones más jóvenes, el mostrar cierta curiosidad e interés por comprender hasta cierto punto lo que ocurre dentro del gabinete. Al fin y al cabo, hablamos de su salud bucodental, por lo que es bastante comprensible este interés y nosotros, como ya sabéis, lo fomentamos siempre que podemos. 

Por eso quiero hablaros hoy de un material con el que se trabaja de forma habitual en todas las clínicas dentales del mundo para multitud de tratamientos, como veremos a lo largo de este mismo artículo. Me refiero al composite. 

El composite es una resina compuesta formada por diferentes componentes que le dan unas características particulares muy útiles para su manejo. Es un material totalmente moldeable y que solo se endurece cuando le aplicamos una fuente de luz directa, por lo que se considera un material fotopolimerizable. Además es un material muy versátil, ya que puede ser sólido, pesado o fluido, y sus partículas pueden tener diferentes tamaños, del macro al nano pasando por el micro, lo que le proporcionará propiedades mecánicas y estéticas diferentes. 

El composite se adhiere al diente gracias a una preparación previa de la pieza dental que conseguimos a través de un grabado ácido y un adhesivo.

USOS DEL COMPOSITE EN ODONTOLOGÍA

A aquellos a quienes el composite les suene en mayor o menor medida, seguro que se les ha venido a la cabeza en primera instancia: el material con el que se hacen los empastes. Y sí, es cierto, pero el composite es mucho más y ahora pasaré a enumerar algunas de sus utilidades en el área de la odontología: 

Empastes/Obturaciones

Evidentemente, como ya he mencionado, el composite es el material de elección que se utiliza a la hora obturar (lo que conocemos como empaste) un diente tras limpiarlo de caries. Habrá quienes se acuerden de cuando antiguamente se usaba la amalgama de plata, pero eso, afortunadamente, ya se dejó de lado debido a las fisuras que causaba en el diente y a que el composite es mucho más estético. 

Reconstrucción de dientes rotos o fracturados

Los golpes, caídas y otros traumatismos son algunas de las causas más frecuentes de rotura de dientes. Por la propia naturaleza de estos traumatismos, lo más normal y lo que ocurre en la gran mayoría de los casos es que se acaben dañando dientes del frente estético, aquellos que el paciente enseña al sonreír. En estos casos, el paciente lo que busca es un resultado rápido en el corto plazo, para solucionar cuanto antes el problema estético que se le ha generado. Por sus propiedades, el composite es un material ideal que consigue recrear la parte que falta de diente de forma rápida y estética. 

Cementado

El composite en su versión fluida se utiliza en muchas ocasiones para cementar trabajos protésicos tales como una incrustación o una carilla de porcelana.

Cierre de troneras

Al igual que ocurre con las fracturas de diente, las propiedades miméticas del composite nos permiten cerrar con resultados muy estéticos los famosos triángulos negros que aparecen entre los dientes. Esta técnica consiste básicamente en usar el composite para dar una nueva forma al diente de forma que cierre estos espacios.

Carillas de composite

Al igual que ocurre con sus homólogas de porcelana, las carillas realizadas en composite son también una excelente opción para mejorar de forma significativa nuestra estética dental. La maleabilidad del composite nos permite darle al diente la forma deseada y transformar la sonrisa de un paciente en una sola cita. Además, las casas comerciales facilitan las cosas cada vez más, pues ahora ofrecen una gama de coloraciones muy amplia, así como compositores que simulan el esmalte y otros la dentina: las dos capas principales del diente. 

DURACIÓN Y MANTENIMIENTO DEL COMPOSITE

La duración del composite depende de varios factores. Primeramente, la zona de la boca en la cual se aplica. Y es que cuando se aplican en la zona estética duran menos que en la parte de los molares debido a que tienen menos superficie de adhesión. Pero más importantes aún son los hábitos del paciente. Si adquirimos malas costumbres como abrir envases con los dientes, modernos las uñas o cortas hilos, la duración de dicho composite se verá disminuida. Además, el tabaco, café, frutos rojos, vino y otros alimentos colorantes, lo vuelven susceptible a tinciones. Dicho esto, la duración media del composite está en torno a los 10 años. 

En cuanto al mantenimiento, el composite suele necesitar de un pulido cada 5 años aproximadamente. Hay que tener en cuenta, sobre todo en su uso estético, que al ser una resina se deteriora con mayor rapidez que una cerámica.